
Más información en:
http://www.jalisco.gob.mx/wps/wcm/connect/79bf5c80493e573c8b5bdf7535904fb5/coeponota201118.pdf?MOD=AJPERES
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) publicó el Informe sobre Desarrollo Humano México 2011, de acuerdo a este informe, basado en información hasta 2008, Jalisco tiene un índice de desarrollo humano (IDH) de 0.8304, que ubica a la entidad en la categoría de desarrollo humano alto, ocupando el lugar número 13 entre las entidades federativas del país. Con este resultado Jalisco avanzó un lugar en el ranking nacional, ya que en 2006 tenía la posición 14. El IDH a nivel nacional es de 0.8290, por lo que Jalisco está ligeramente por arriba de la media nacional.
Entre 2007 y 2008 Jalisco incrementó relativamente su índice de desarrollo humano en 0.28 por ciento, pasando de un IDH de 0.8281 a uno de 0.8304 al finalizar el periodo. Ese avance se debe a incrementos relativos de 0.53 y 0.29 por ciento de los índices de educación y de salud, respectivamente. Por su parte el índice de ingresos prácticamente se mantuvo sin cambios. De esta manera el avance de Jalisco en el ranking nacional se puede atribuir primeramente a los logros en educación, seguido de los resultados en salud.
El IDH mide el avance de un país o entidad federativa en relación a salud, educación e ingresos. El indicador de salud se obtiene a través de la esperanza de vida al nacer, el de educación por medio de la tasa de alfabetización de personas de 15 años y más, y la tasa bruta de matriculación combinada de niños y jóvenes de 6 a 22 años. Mientras que el índice de ingresos se mide por el Producto Interno Bruto per cápita en dólares con la paridad de poder de compra (dólares PPC).
La mayor oportunidad de Jalisco para avanzar en el ranking nacional del desarrollo humano sigue siendo la educación. Por ello es necesario seguir trabajando en reducir el rezago educativo e incrementando la tasa de asistencia escolar de niños y jóvenes. Esto requiere fortalecer los programas públicos para disminuir la deserción escolar de jóvenes, así como un mayor involucramiento y compromiso de los jefes y jefas de familia con la educación de sus hijos.