
El trabajo infantil y de adolescentes es un problema de causas multifuncionales que sigue arraigado en ciertas actividades económicas, en las costumbres y en las tradiciones culturales, que precipitan de manera irregular el ingreso de menores al mercado laboral. La edad mínima que establece el marco legal mexicano para ingresar al trabajo es de 14 años, y pero los adolescentes de 14 a 17 años deben cumplir ciertos requisitos para poder trabajar, tales como permiso de sus tutores. Sin embargo, es frecuente que en la práctica estos requisitos no se cumplan y a pesar de ello los adolescentes trabajan, de manera irregular, en actividades económicas.
De acuerdo al Censo de Población de 2010 del INEGI; en Jalisco un total de 150 mil adolescentes de 12 a 17 años laboraban en alguna actividad económica, que representan el 16.9 por ciento de los menores de esas edades en la entidad. Entre tales adolescentes que laboran predominan los hombres con el 67%, y las mujeres representan el 33%. Al contrastar estas cifras con las registradas en el año 2000, cuando el 25.5 por ciento de los adolescentes de este grupo de edad realizaban alguna actividad económica, lo que se significa que en una década la tasa de ocupación de adolescentes de este grupo de edad disminuyó 34%. Esta importante reducción obedece a diversos factores, que dan desde una mayor conciencia de los padres de no precipitar el ingreso al mercado laboral de sus hijos, al aumento de la tasa de asistencia escolar, la supervisión de las autoridades laborales en los centros de trabajo para evitar que se empleen a niños y adolescentes de manera irregular, etcétera. Esto lo da a conocer el Consejo Estatal de Población (COEPO) al presentar un análisis de la evolución en la última década del trabajo adolescente en el estado de Jalisco.
En lo que se refiere a la ocupación adolescente de 12 a 17 años, por municipio, se tiene que en 2010 Tlajomulco es quien tiene la tasa más alta, con un 34.2 por ciento de los adolescente realizando alguna actividad económica, le siguen Zapotlanejo con el 33.9 por ciento y Acatic 30.0 por ciento. Por su parte los municipios con menor proporción de adolescentes que participan ya en el mercado laboral son Totatiche con el 5.4 por ciento, Villa Guerrero 5.7% y Huejúcar 7.2%.
Sobre el tipo de actividad que realizan los adolescentes que participan en el mercado laboral, se tiene que en 2010, un 31.1 por ciento se ocupaba en el sector servicios, le sigue el sector comercio con una participación del 23.4 por ciento, la industria manufacturera con un 19.0%, el sector primario (agricultura, ganadería, pesca, etc.) con 12.6% y finalmente la construcción con 12.5%. Al comparar estas cifras con las del año 2000; resalta que en los últimos diez años prácticamente en todos los sectores se dio una disminución de la cantidad de adolescentes que se emplean, la principal excepción se da en el sector de la construcción donde prácticamente no se registró ningún cambio y en se sector de alto riesgo se emplean poco más de 18 mil menores de edad.
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